Plantas medicinales.

Los sumerios fueron los primeros en grabar en tablillas de arcilla los conocimientos sobre las propiedades curativas de las plantas medicinales. Este es el comienzo de la historia de la fitoterapia. Aunque en realidad, las plantas han sido utilizadas por el hombre desde tiempos más remotos tanto para la alimentación como para el tratamiento de diversas patologías.

En muchas ocasiones oponemos los conceptos de medicamento clásico o quimico a la fitoterapia. Una de las principales ventajas de la fitoterapia reside en su propio modo de acción, con esto queremos decir que las plantas ejercen un efecto más suave y prlongado sin agredir al organismo. Nuestra época está marcada por la búsqueda de una vida más sana intentando mejorar la calidad de vida. Para proporcionar este tipo de vida el hombre siente la necesidad de prestar atención a los valores esenciales que siguen estando basicamente en la naturaleza.

Cada vez son más los estudios realizados sobre esta materia prima que son las plantas medicinales. Después de numerosos estudios conocemos las especies más interesantes dentro de una misma familia. Hemos aprendido a determinar con precisión la época de recolección propicia e ideal. Somos capaces de saber cuales son las condiciones de cultivo más favorables y lo más importante, podemos determinar con total precisión la parte más activa de cada una de las plantas.

Utilización

Desde hace mucho tiempo las plantas se han consumido en infusión y aunque esta forma se sigue manteniendo, era evidente la necesidad de una forma de administración que nos grantizara una eficacia constante y medible a la vez que facilitara su empleo. Por este motivo han surgido diferentes formas farmacéuticas entre las que conviene destacar el polvo criomolido, liofilizado de palntas presentado en forma de cápsulas. Dependiendo del problema que se quiere tratar, la duración deberá adaptarse a su evolución. Si se trata de problemas crónicos como la artrosis, insuficiencia venosa, etc, lo más aconsejable es alternar períodos de tratamiento con períodos de descanso. Lo más llevadero es un tratamiento durante unos tres meses y descansar uno y así consecutivamente. Para otros tipos de problemas más puntuales, lo más recomendable es seguir el tratamiento hasta la desaparición de los síntomas. Devido a la suavidad de su acción y a la ausencia de efectos secundarios, las plantas medicinales son una fuente inagotable de beneficio para nuestra salud, nuestra forma física e intelectual y el mantenimiento de la belleza.