El poder de los alimentos.

Desde hace mucho tiempo el ser humano ha desarrollado una gran sensibilidad frente a la posible incidencia entre la alimentación que recibe y su estado de salud.

En la actualidad numerosos estudios científicos han puesto en relieve cómo ciertos ingredientes naturales contenidos en los alimentos, proporcionan beneficios medicinales, de tal modo que su presencia en la dieta puede resultar útil para prevenir y tratar algunas enfermedades. En la sociedad actual existe una gran preocupación por las repercusiones que sobre la salud puedan tener los alimentos que se ingieren, por eso, la idea de formular alimentos con beneficios saludables se ha convertido en un objetivo importante para las grandes industrias alimentarias, que como respuesta a estas demandas y preferencias, han proporcionado la comercialización de productos con diferentes finalidades de aplicación en el ámbito de la salud.

Además de funciones nutritivas, algunos de los componentes químicos de los alimentos tienen la propiedad de desempeñar funciones relacionadas con efectos fisiológicos saludables (neutralizar compuestos nocivos, prevención de enfermedades, etc). Por este motivo una de las ideas principales de numerosas industrias alimentarias es la elaboración de Suplementos Alimenticios los cuales nos proporcionan la ingesta diaria de vitaminas, minerales, aminoácidos, etc, previstos para ser tomados en forma de cápsulas, pastillas o líquido, pero nunca como un alimento convencional o como un único producto alimenticio dentro de una comida.

El incremento del ritmo de vida ha provocado que vivamos de una manera más estresante y resulta ineludible la necesidad de proporcionar productos alimenticios que lleven a resultados psicológicos positivos, algunos consumidores piensan que mejoran físicamente cuando incluyen en su dieta alimentos saludables incluso consideran que la utilización de este tipo de alimentos les permiten reducir el empleo de algunos medicamentos.

Dentro de todo el grupo de alimentos beneficiosos para el organismo destacamos los tomates, los cuales pueden ser beneficiosos frente al riesgo de tumores de próstata gracias a su cotenido en licopeno, o las hojas verdes de espinacas ricas en lutínas y zeaxantinas, que parecen tener un efecto reductor sobre el riesgo a desarrollar degeneración macular, propios de personas ancianas. También las cebollas y los ajos, dos condimentos de origen vegetal muy empleados en la cocina de todos los tiempos, han sido aplicados desde tiempo inmemorial para la cura de numerosos desórdenes patológicos y en los que la ciencia moderna ha demostrado contener varios comonentes químicos con propiedades terepéuticas. En numerosos grabados antiguos se habla del uso de semillas de mostaza como condimento, debido a su riqueza en tioles, fitatos, y gomas, encontrando más actualmente aplicaciones saludables de esta planta bajo la forma de salvado, mucílago, aceites o harinas.

En definitiva y en los tiempos actuales se ha vuelto a resaltar el interés por las propiedades saludables de algunos alimentos, y gracias a confirmaciones científicas se ha podido demostrar los efectos beneficiosos de todo ese conjunto de alimentos tradicionales que estimulan el interés del consumidor por incluir en su dieta nuevos productos que reportan algún beneficio para la salud. Por eso la idea de formular alimentos con beneficios saludables se ha convertido en un objetivo importante para las grandes industrias alimentarias, que como respuesta a estas demandas y preferencias han propiciado la comercialización de varios tipos de productos con diferentes finalidades de aplicación en el ámbito de la salud.